Ética del “Nudge”

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Cada vez más países adoptan “Nudge Units” para incorporar elementos de la economía de la conducta a sus políticas públicas. Esto tiene la finalidad de hacer que los servicios públicos sean más costo-efectivos y más fáciles de usar para los ciudadanos. Aquellos gobiernos que aún no instalan estas unidades dentro de su sistema, están abiertos a probar el uso de “nudges” en políticas públicas, a través de acuerdos con otros países y/o unidades independientes expertas en el tema. Por ejemplo, México tiene un acuerdo con el Behavioral Insights Team (BIT) del Reino Unido, y juntos han desarrollado algunos proyectos en este país. Uno de sus más grandes proyectos tiene por objeto incrementar la recolección de impuestos.

En el 2017, el BIT, junto con las autoridades en México, enviaron recordatorios por SMS a 748, 499 empresas que aún no habían enviado su declaración de impuestos antes de la fecha límite. El total de las empresas incumplidas, se dividió en 4 grupos. Se enviaron tres distintos tipos de SMS, 1 para cada grupo, y 1 grupo control que no recibió ningún recordatorio. Según el reporte del BIT, los tres recordatorios incrementaron la declaración de impuestos, en relación al grupo control (sin recordatorio). El aumento de declaraciones, fluctuó entre el 24 y el 33 por ciento, y el impacto duró hasta 4 meses más después de haber enviado los recordatorios. Según el reporte también, a pesar de que muchas de las empresas recibían una condonación del 90 al 100% de su deuda, la intervención fue sumamente costo-efectiva, provocando un retorno de inversión (ROI) de más del 400%. Es decir, fue realmente exitosa. Curiosamente, eso podría ser un grave problema.

Por un lado, a pesar de que la intervención supuestamente tenía como finalidad “incrementar la formalización de los negocios en México”, no hay ningún dato que indique que esto se haya llevado a cabo. Al contrario, los SMS se enviaron a la base gravable. No hay ninguna información sobre alguna intervención hecha para incrementar la base gravable. Es decir, para reducir el sector informal. Esto es un grave problema, ya que según la OECD, la informalidad en México alcanza hasta el 80% de las actividades económicas en algunos Estados. Esto hace que se pierda muchísimo dinero para el gobierno, reduciendo la inversión pública. Esta es la razón por la que el gobierno impuso un impuesto a los depósitos en efectivo, por ejemplo. 

Sin embargo, hay otro problema digno de mencionarse: si el gobierno logra captar más dinero, ya sea reduciendo a los incumplidos de su estrecha base gravable o llevando más gente del sector informal al formal ¿Querría decir que la gente se va a beneficiar con más inversión pública como infraestructura hospitalaria, carretera, seguridad, servicios, etc? Si eres mexicano, seguramente sabes la respuesta, que es “no” o “es muy poco probable”. ¿Por qué? Por que como saben todos los ciudadanos y la OECD también lo ha reportado, México tiene el peor desempeño en seguridad y corrupción de todos los países de la OECD y de los peores del mundo.  México es el país más corrupto de todas las democracias de América Latina, según mediciones de “Transparencia Internacional”. Entonces la pregunta es ¿qué probabilidades hay de que un aumento en la captación monetaria del gobierno mexicano se traduzca en más bienestar para los ciudadanos y no en un nuevo escándalo de corrupción? Probabilidades bajas, muy bajas.

Pero sobre este escenario de corrupción quizás las preguntas más importantes serían ¿Es ético que se utilicen tácticas de la economía conductual para ayudar a un gobierno corrupto a recolectar más impuestos, dadas las probabilidades de mal uso de esos recursos? ¿No tendrían mucho más sentido que las alianzas con el BIT fueran para ayudar al gobierno a combatir la corrupción primeramente? Como se mencionó en una reunión del 2017 en las oficinas centrales de la OECD, en Paris, urge una guía de buenas prácticas para la aplicación de la economía de la conducta. Yo tengo un par de ideas en este sentido, pero las dejaré para otra ocasión. ¿Qué piensan ustedes?

Salvador CamachoComment